Operaciones en Corto

En la entrada anterior hemos visto los Productos Apalancados, un instrumento financiero que deberíamos evitar a toda costa. Otro instrumento igual de peligroso (o incluso más) es la operación en corto o short position.

Tal vez le sorprenderá saber que no solo se puede ganar dinero cuando el valor de un activo sube, también podemos ganar cuando este cae… ¿cómo es posible? Pues en lugar de comprar algo y luego venderlo a un precio mayor, lo que la operación en corto hace es lo opuesto: vender primero y luego comprar a menor precio. Veamos un ejemplo.

Imagine que Ud. está convencido de que el precio del oro caerá en un futuro cercano. ¿Cómo sacar provecho de esa corazonada? Respuesta: puede pedir prestado un poco de oro y venderlo al precio actual. Cuando el precio baje, lo vuelve a comprar y lo devuelve a su dueño. En el proceso se habrá embolsado la diferencia de precios. Lo único que tiene que hacer es esperar al que precio baje y mientras tanto pagar un interés al prestamista durante el período que dure el préstamo.

El problema, claro, es que el oro suba de precio en lugar de bajar. En ese caso, no solo deberá seguir pagando el interés del préstamo, sino que sus pérdidas pueden crecer indefinidamente si el precio del oro no para de subir. En algún momento deberá tomar la decisión de liquidar su deuda y asumir las pérdidas, o seguir esperando a que el precio vuelva a bajar, pero si esto no sucede, sus pérdidas continuarán acumulándose.

Como se imaginará, es posible abrir una posición en corto contra casi cualquier activo, por ejemplo, acciones de IBM, oro, petróleo o bonos del tesoro. El problema se agrava cuando estas operaciones son además apalancadas. Con muy poco dinero Ud. puede pedir prestado 10, 20 o 100 veces el capital a invertir. Si su apuesta es correcta y el precio cae, sus ganancias serán enormes. Si se equivoca, puede fácilmente perder el 100% de lo invertido o incluso más si intenta evitar el margin call, esto es, si continuamente deposita más dinero en el broker para cubrir su posición y evitar así que ésta se cierre a pérdida, a la espera de que el precio del activo le sea favorable.

Lo opuesto de la operación en corto es la operación en largo o long position y es la que ya conocemos: la compra habitual de un activo, en forma apalancada o no, en la cual ganaremos si el precio sube. La pérdida potencial máxima de una operación long es de sólo el 100%, en el caso que el valor del activo comprado llegue a ser cero (por ejemplo, cuando una empresa se declara en quiebra). Por el contrario, la pérdida potencial máxima de una operación short no tiene límite porque el precio del activo subyacente puede, en principio, aumentar indefinidamente y con él nuestras pérdidas.

Las posiciones en corto o short ganan cuando el precio del activo de base cae. Las posiciones long (compras normales) ganan cuando el precio sube.

Al igual que en el caso de los productos apalancados, el mercado financiero también ofrece ETFs que operan en corto con respecto a su índice de base: se los conoce como ETFs inversos. Por ejemplo, el ETF “SH – ProShares Short S&P 500” devuelve el retorno opuesto del S&P500, mientras que el “RWM – ProShares Short Russell 2000” hace lo propio con el índice Russell 2000, el cual representa el rendimiento la Pequeña Capitalización. Quien esté interesado en apostar en contra de la economía americana, encontrará muy útil cualquiera de estos dos ETFs.

Si le gustan las emociones fuertes, tiene a su disposición “TZA – Direxion Daily Small Cap Bear 3X Shares”, un ETF inverso (short) basado en el Russel 2000, pero con un apalancamiento de 3 a 1, es decir, por cada punto porcentual de caída del índice, este ETF triplicará ese valor, pero en ganancias. Por el contrario, si el índice de referencia sube, sus pérdidas también se triplicarán.

Un detalle curioso, pero no menos importante, es que el apalancamiento de los ETFs se reinicia al comienzo de cada jornada bursátil. Sin entrar en detalles matemáticos, esto significa que un ETF con apalancamiento de 2 a 1, por ejemplo, no necesariamente nos devolverá el doble del retorno de su índice de referencia en el largo plazo. Lo que sucede es que, si el índice oscila y se mantiene dentro de un rango durante cierto tiempo, el ETF apalancado comienza a perder valor en forma progresiva, algo que dejará perplejo a un inversor desprevenido. Este tipo de ETFs, así como las operaciones en corto en general, no son instrumentos adecuados para la inversión a largo plazo sino para la especulación a muy corto plazo.

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